mayo 31, 2023
Miedo A Las Ranas

Miedo A Las Ranas

El miedo a cualquier animal depredador, venenoso y de gran tama√Īo es bastante normal. El miedo puede surgir por la posibilidad de encontrarse con un animal temible; pensar en ello es aterrador. Por desgracia, incluso los peque√Īos seres vivos, como los sapos, pueden causar disgusto.

En psicología, el miedo a las ranas se denomina batracofobia, que se desarrolla sobre un fondo de remilgos o traumas morales.

Qué es la batraciofobia Рmiedo a las ranas

Existen m√°s de 500 fobias diferentes, algunas de las cuales son bastante comunes, mientras que otras son bastante espec√≠ficas. Estos trastornos mentales incluyen miedos situacionales que consisten en desencadenantes de p√°nico espec√≠ficos. Por ejemplo, el miedo a las ara√Īas, a los gusanos, a los ratones y a volar en avi√≥n. La lista de fobias situacionales o espec√≠ficas tambi√©n puede incluir el miedo a las ranas y los sapos.

A menudo esta aversión se clasifica como un tipo de zoofobia.

El miedo a las ranas en psicolog√≠a se llama batrachofobia, su nombre deriva de la palabra latina batrachofobia. Adem√°s, existe otra definici√≥n del trastorno. La palabra bufo en lat√≠n significa ¬ęsapo¬Ľ, por lo que el miedo a las ranas suele denominarse bufonofobia. El miedo a los anfibios suele ser indistinto al de otros anfibios y, por tanto, desencadena el miedo a cualquier anfibio. Por ello, en la pr√°ctica, el miedo a las ranas y los sapos se denomina tanto batrachofobia como bufonofobia.

No es s√≥lo el contacto directo con el animal lo que provoca el estado de p√°nico, sino incluso la mera visi√≥n u olor de una rana o el pensamiento de un sapo. Por supuesto, tal condici√≥n no interfiere con la existencia normal, basta con dejar de visitar los lugares donde se pueden encontrar ¬ęvecinos¬Ľ desagradables, pero tal comportamiento no se considera normal.

Miedo A Las Ranas

Causas de la fobia

El miedo a los sapos y las ranas puede darse tanto en la infancia como en una edad más consciente. A menudo, la fobia se desarrolla en un contexto de aversión personal a los anfibios inofensivos. Un hombre en estas criaturas comienza a irritar absolutamente todo Рla apariencia, el olor, el croar. Por su miedo e intolerancia a las simples ranas antifauna se convierte en un batracio.

El miedo a los sapos se debe con menos frecuencia al miedo o a los prejuicios.

Por qué puede surgir la batrafobia:

  1. El miedo, cuando los anfibios evocan exclusivamente emociones negativas en una persona. La gente no entiende c√≥mo puede tenerlas en sus manos, ya que son tan pegajosas y feas. Algunas especies espec√≠ficas de estos animales, como la rana p√ļrpura, la rana de cristal, la rana cornuda, la rana voladora y la goliath, son especialmente desagradables.
  2. Presagios populares. Muchos batracios tienen miedo a las ranas, porque al contacto con ellas supuestamente todo el cuerpo puede estar cubierto de verrugas, aunque en realidad la causa de las erupciones se convierte en un virus que afecta a los animales.
  3. Mitos y prejuicios. Dependiendo de tu cultura y de dónde vivas, puedes pensar que los sapos son deidades antiguas. En algunos países, como México y Filipinas, creen que el hombre evolucionó a partir de una rana, por lo que puede convertirse en una. En este contexto, puede surgir una fobia debido a la falta de voluntad de cambiar la propia apariencia.
  4. Aversi√≥n a los sonidos que hacen las ranas. Los bufon√≥fobos pueden escuchar tranquilamente el rock pesado, la m√ļsica de baile moderna o el canto de la √≥pera, pero no soportan el sonido del graznido de las ranas. La ¬ęch√°chara¬Ľ de las ranas simplemente cabrea a la persona, que se pone nerviosa e irritable.
  5. Ancas de rana. Puede que no todos los gourmets sean aficionados a este exquisito plato francés; el mero hecho de pensar en el anfibio hace que una persona se estremezca, no puede entender cómo puede comer ranas. Su aversión a las delicias culinarias puede hacer que desarrollen batraciofobia.
  6. Olor desagradable. Hay personas en el mundo que están bien con determinados aromas, pero no pueden soportar los olores de los estanques, de los pantanos, que asocian inmediatamente con los sapos. No es raro que una persona piense en un problema para sí misma, empieza a pensar que su ropa o su comida huelen a rana y a pantano.
  7. Miedo a la muerte por culpa de los sapos venenosos. Ver programas de televisión o leer la literatura pertinente genera especulaciones sobre las especies de anfibios peligrosas. Las ranas venenosas nunca se acercan a los humanos para envenenarlos, sino que intentan esconderse de los ojos humanos.
  8. Un susto provocado por un salto brusco de un sapo. A estas criaturas les gusta permanecer inm√≥viles durante mucho tiempo en un matorral de hierba o juncos, y luego saltar bruscamente sobre una persona que est√° sentada tranquilamente junto al estanque. La mayor√≠a de las veces, los ni√Īos est√°n asustados.
  9. Un incidente impactante relacionado con los sapos. Ver c√≥mo se matan animales, por ejemplo. No es raro que el miedo se desarrolle en los ni√Īos que han capturado ranas de peque√Īos, las han metido en un tarro cerrado y luego han visto c√≥mo sub√≠an flotando con su barriga. Esto puede causar un gran trauma psicol√≥gico.

La bufonofobia se considera normal para los habitantes de √Āfrica y M√©xico, donde la mayor√≠a de los anfibios sin cola est√°n clasificados como especies venenosas. La fobia puede desarrollarse despu√©s de entrar en contacto con esta fauna o de que se le hable de sus peligros. Algunos de los temores m√°s aterradores de los batracios son la rana arbor√≠cola, la rana moteada, la rana de hoja, la filomedusa y la chiriquita.

Síntomas de la enfermedad

Es raro encontrar una persona en el mundo que albergue sentimientos de cari√Īo y afecto especial por las ranas, pero no todo el mundo es llamado batracio por ello. Es bastante f√°cil distinguir a una persona con fobia de una persona normal que odia los sapos, gracias a los siguientes s√≠ntomas:

  • Miedo a visitar masas de agua en las que se pueda encontrar un anfibio. Un lugar as√≠ ser√° considerado por el bufon√≥fobo como una zona de mayor riesgo para la vida.
  • Miedo a cualquier objeto que muestre ranas (juguetes, objetos de cocina, libros, revistas, fotograf√≠as, etc. ).
  • Sensaci√≥n constante de ansiedad y peligro al salir al exterior.
  • Cambiar de canal al ver un disparador de miedo en la pantalla del televisor.
  • Sensaci√≥n constante de que todo alrededor huele a pantano y a sapo.
  • Irritabilidad ante el graznido de una rana.
  • Aumenta la sudoraci√≥n al ver una rana viva, la piel del paciente comienza a ponerse p√°lida, empieza a jadear, se agarra el coraz√≥n y se desmaya.
  • N√°useas y v√≥mitos en el lugar del encuentro con el objeto de la fobia.

En cualquier caso, la persona con la fobia puede empezar a comportarse mal, por ejemplo, con nerviosismo, tartamudeo o incapacidad para formar frases. Hay que llevarlos a casa, ofrecerles un sedante y consultar a un psicólogo.

Famosos que sufren batrachofobia

Los famosos cuya vida está constantemente vigilada por los paparazzi no pueden ocultar sus miedos, así que los comparten de buen grado con periodistas y fans. Entre los famosos también hay batafóbicos como:

Paula Marinassio, que se hizo famosa por su empresa de construcci√≥n en Am√©rica. Odia la charlataner√≠a. El hombre afirma que su parcela est√° inundada y que muchas ranas se han instalado en ella, por lo que tiene que recurrir a la ayuda de su hija, que le ayuda a luchar contra los anfibios. Paul lleg√≥ a ganar m√°s de 1,5 millones de d√≥lares por su fobia: esa es la cantidad que los vecinos pagaron a la celebridad por los da√Īos.

Miedo A Las Ranas

Formas de combatir el miedo a las ranas

Los representantes inofensivos y venenosos de los anfibios sin cola habitan en casi todo el planeta, por lo que el tratamiento de la batrafobia es simplemente necesario para una persona que quiere disfrutar de la vida sin experimentar el miedo a los sapos durante los viajes a otros países. Un psicólogo o una sesión de auto-entrenamiento pueden ayudar a deshacerse del miedo a las ranas, aunque la opinión de un especialista y los datos que aporta son más convincentes.

Formas de combatir el miedo A Las Ranas:

  1. Autotraining, cuyo objetivo es convencer al batracio de que las ranas son criaturas inofensivas, que nunca atacar√°n a los humanos en primer lugar, ni son capaces de comerse a los humanos, ya que su dieta consiste en insectos. Vale la pena contar que nuestros antepasados utilizaban antiguamente estos anfibios como ¬ęrefrigerador¬Ľ de la leche, dej√°ndolos caer en una botella. Tambi√©n se puede operar con el hecho de que los sapos nunca llegan a las casas de la gente, porque necesitan proteger su sensible piel para que no se reseque mientras est√°n en el agua. El poder de la autoconversaci√≥n debe desempe√Īar su papel en el tratamiento de la fobia.
  2. Trabajar con s√≠mbolos. Los psicoterapeutas suelen recurrir a este m√©todo de tratamiento. Sugieren que el paciente mire im√°genes de ata√ļdes, cruces de tumbas o fotograf√≠as de los desastres m√°s espantosos, convenciendo a los batshitters de que no hay que temer a las ranas y que hay cosas m√°s espantosas. A menudo, la fobia desaparece por s√≠ sola despu√©s de algunas sesiones, debido al reconocimiento de la irracionalidad del miedo.
  3. El método del límite subjetivo. La tarea del psicólogo en este caso es convencer al paciente de que la incapacidad de tocar la rana es un miedo inverosímil. El paciente tiene que enfrentarse cara a cara con el sapo; en el transcurso de la terapia, el paciente tiene que entrar en contacto con el animal mientras el psicólogo le hace preguntas capciosas sobre lo temible que es en realidad y si pone en peligro su vida. El batracio se dará cuenta entonces de que sus temores eran injustificados.
  4. El m√©todo del ejemplo positivo funciona bien con los ni√Īos, a los que se puede convencer f√°cilmente de la benevolencia de los anfibios mientras se les habla de las simp√°ticas ranas de los cuentos y los dibujos animados. Puedes decirle a tu hijo que todas las ranas se convierten en princesas y pr√≠ncipes.

Sin la ayuda de un psicoterapeuta, es prácticamente imposible hacer frente al miedo a los sapos, ni los medicamentos ayudarán a resolver el problema, aparte de los sedantes que pueden estabilizar el estado del fóbico a los sapos durante un ataque de pánico.

Para deshacerse de la bata“Ľofobia, hay que darse cuenta de que hay animales mucho m√°s temibles y peligrosos. S√≥lo un psicoterapeuta con experiencia puede ayudar a curar completamente y posiblemente a amar a las inofensivas ranas, a quien se debe contactar inmediatamente si los s√≠ntomas de la fobia hacen que la persona se sienta inadecuada.