diciembre 3, 2022
Ambulofobia

Ambulofobia

¿Qué es la ambulofobia? 

El miedo intenso a caminar se llama ambulofobia. Es un tipo de fobia específica que entra en la categoría de trastornos de ansiedad en el DSM-V.

Las personas que la padecen experimentan una ansiedad extrema cuando se exponen a caminar. 

Uno se pone ansioso con solo pensar en caminar y, si la ansiedad se agrava, puede sufrir ataques de pánico completos. 

La ambulofobia está estrechamente relacionada con el miedo a las caídas. Esto se debe a que quien teme caerse, se negará a caminar o a moverse de una posición específica que suponía segura para él.

Así es como uno evita el estímulo de su miedo (caminar). 

Al estar estancado en un lugar/posición específica, uno se siente protegido y agradable.

Esto elimina la ansiedad que le lleva a uno a repetir estas acciones. Por lo tanto, los afectados también pueden desarrollar el TOC en el futuro. 

Como sugiere el DSM-V, esta evitación y ansiedad afecta al funcionamiento social y laboral de la persona.

Por ejemplo, uno preferirá moverse en una silla de ruedas porque le parece seguro. 

Esta reticencia y temor afecta a sus carreras y vidas académicas porque no pueden asistir a la escuela/oficina.

Los miembros de la familia sufren con ellos, ya que el enfermo es incapaz de hacer cosas por sí mismo y se vuelve dependiente de los demás. 

La ambulofobia puede hacer que uno desarrolle una depresión como resultado de estas acciones, causadas por el miedo. 

La ambulofobia es un miedo irracional a caminar. El nombre proviene del latín «ambul» que significa caminar y de la palabra griega «phobos» que significa miedo. 

Ambulofobia

Síntomas de la ambulofobia 

Como en el caso de todas las demás fobias específicas, la ambulofobia también tiene la ansiedad como síntoma principal.

Las personas que padecen un miedo irracional a caminar sufren una ansiedad extrema que, como ya se ha mencionado, puede dar lugar a ataques de pánico. 

Cuando uno sufre ansiedad extrema, el cuerpo experimenta también otros síntomas fisiológicos. Como el aumento del ritmo cardíaco o las palpitaciones. 

Cuando la persona que la padece piensa en caminar, entra en modo de huida o de lucha debido a una descarga de adrenalina.

En este estado, las respuestas fisiológicas del cuerpo ayudan a tomar decisiones en situaciones que causan miedo.

O bien deciden huir de la situación (huida) -enfadarse o sufrir ataques de pánico- o quedarse y combatir su miedo (lucha) -realizando acciones contraproducentes-.

Las personas que padecen ambulofobia experimentan los síntomas de diferentes maneras. Uno puede tener síntomas más graves que el otro, en función de sus experiencias pasadas y de la intensidad de la fobia.

Aunque, como sugiere el DSM-5, se debe experimentar una ansiedad que dure al menos 6 meses.  

Los síntomas que se experimentan en la ambulofobia son: 

  • Ansiedad excesiva al pensar en caminar 
  • Incapacidad para controlar la ansiedad 
  • Ataques de pánico en toda regla 
  • Evitar caminar 
  • Aumento de los latidos del corazón 
  • Falta de aliento 
  • Tensión muscular 
  • Náuseas 
  • Sensación de mareo/desmayo 
  • Sensación de depresión 
  • Miedo a una muerte inminente 
  • Sudoración excesiva 
  • Temblores 
  • Sofocos/fríos 
  • Mariposas en el estómago 
  • Sequedad de la boca 
  • Desorientación 
  • Migraña 
  • Insomnio 

Para que se le diagnostique ambulofobia, la persona debe experimentar al menos 3-5 de estos síntomas (incluida la ansiedad). 

Causas de la ambulofobia 

Como cualquier otra fobia específica, la ambulofobia es el resultado de la genética o de una experiencia traumática pasada. 

Las personas que tienen antecedentes familiares de trastornos de ansiedad o fobias específicas tienen más probabilidades de desarrollar ambulofobia que las que no los tienen.

Esto se debe a que están genéticamente predispuestos a desarrollarla.  

Los genes y los neurotransmisores también desempeñan un papel importante en esta predisposición genética. 

Esta tendencia genética a desarrollar un trastorno mental/fobia específica también puede denominarse relación diátesis-estrés.

Según esto, una persona con predisposición genética no desarrollará síntomas de ambulofobia hasta que, y a menos que, se produzca algún acontecimiento desencadenante que instigue la ansiedad o el miedo a caminar. 

Un acontecimiento desencadenante puede ser una experiencia de la infancia. Es posible que uno haya sufrido lesiones por caminar o que haya visto/oído a alguien perder la vida o resultar gravemente herido a causa de ello.

Tal vez hayan desarrollado ambulofobia como resultado de estas experiencias negativas.  

Además, las personas que tienen padres sobre protectores o cuyos padres tenían miedo de caminar son más propensas a desarrollar ambulofobia.

Alguien que se ha recuperado de una larga lesión en la pierna tendrá miedo de volver a caminar. 

Por lo tanto, la ambulofobia es el resultado tanto de la predisposición genética como de los factores ambientales. 

Tratamiento de la ambulofobia 

La ambulofobia, como el resto de las fobias específicas, no tiene un tipo de tratamiento exclusivo diseñado específicamente para tratarla.

Al igual que las demás fobias específicas, la ambulofobia se trata con diferentes terapias, como la terapia cognitivo-conductual (TCC) y los medicamentos que reducen la ansiedad u otros síntomas físicos. 

Ambulofobia

Terapia cognitivo-conductual (TCC) 

Es uno de los tratamientos más utilizados para pacientes con casi todo tipo de trastornos mentales.

La ambulofobia se define como el miedo irracional a caminar. Así, el terapeuta ayuda al paciente a sustituir estos pensamientos irracionales por otros más racionales. 

Se ayuda a los pacientes a analizar y justificar la forma en que se sienten ante los estímulos del miedo.

Los terapeutas les ayudan a descubrir las razones que subyacen a su miedo y, posteriormente, les proporcionan pensamientos alternativos y agradables. 

Se le dice al paciente que lleve un diario de pensamientos (con la columna ABCD) que le proporcione un sustituto para cada pensamiento irracional que tenga, cuando piense en una situación concreta. El ABCD significa: 

  1. A (antecedentes) una situación o evento desencadenante.
  2. B (creencia) el pensamiento que le viene a uno a la mente cuando se encuentra en esa situación desencadenante.
  3. C (consecuencias) los síntomas/sentimientos causados por ese evento/pensamiento 
  4. D (disputa) pensamientos alternativos y racionales proporcionados por el terapeuta en un intento de disputar/desafiar esas creencias irracionales.

Esta última sección del diario de pensamientos es la que realmente juega un papel importante para ayudar a la persona a sentirse bien/menos ansiosa.  

Reducción del estrés basada en la atención plena (MBSR) 

La MBSR es una terapia de meditación que se utiliza para controlar el estrés o la ansiedad. Es un programa de 8 semanas que incluye sesiones de grupo. En estas sesiones se practica la meditación de atención plena y el Hatha yoga.

También se realizan charlas y discusiones de grupo para hablar de la salud mental y aumentar la interactividad.

En la meditación de atención plena se le dice a la persona que, por ejemplo, se centre en las sensaciones que siente al respirar o en el ritmo del pecho que sube y baja durante el proceso.

Esto distrae la atención de la persona de algo estresante a algo que es neutral y calmante. 

Para un tratamiento rápido y eficaz, los pacientes también reciben una serie de trabajos en casa, por ejemplo, 45 minutos de sesiones de yoga y meditación durante 6 días a la semana y para registrar sus resultados/sensaciones en un libro o diario durante 15 minutos al día.

Programación neurolingüística (PNL) 

Es un enfoque psicológico que incluye formas de intentar alcanzar un objetivo personal. Vincula el lenguaje, los pensamientos y los patrones de comportamiento aprendidos a través de la experiencia. 

Los elementos clave de la PNL son la acción, el modelado y la comunicación efectiva. Sugiere que cada persona tiene diferentes formas de ver el mundo.

Al comprender una serie de perspectivas de los demás, los pacientes que utilizan la PNL ven el mundo a través de una combinación de sus puntos de vista personales y los de los demás. 

Los terapeutas de PNL tratan a los pacientes con ambulofobia haciéndoles comprender sus pensamientos, comportamientos y estado emocional.

Al tener una idea de la visión «personal» de la realidad del paciente, le ayudan a formar pensamientos nuevos y positivos. 

La PNL ayuda al paciente a mejorar su estado de pensamientos sobre otras personas mediante la comprensión de sus patrones cognitivo-conductuales.

Al igual que la TCC, esta forma de terapia también es muy eficaz. 

EMDR 

Esta es otra forma de tratamiento que se utiliza con pacientes que sufren fobia específica o trastornos de ansiedad.  Se utiliza con pacientes que conocen la causa de su fobia. 

En primer lugar, el terapeuta recopila el historial de diferentes miedos del paciente. A continuación, identifica la causa real del miedo/fobia concreto que tiene el paciente. 

A continuación, comentan cualquier acontecimiento nuevo/último que haya desencadenado su ansiedad y miedo en las últimas semanas.

A las personas que vienen con fobias específicas se les dice que imaginen los estímulos que les causan angustia. 

El terapeuta trabaja entonces con el individuo para que supere su miedo. En el caso de la ambulofobia, se aconseja al paciente cómo superar su miedo a caminar.

Para ello, se crea un imaginario positivo para los estímulos temidos por el paciente.

Terapia conductual dialéctica (TDC) 

Se trata de otra terapia eficaz para tratar la ambulofobia. Se utiliza más comúnmente con personas que sufren trastornos de la personalidad, pero también es útil con pacientes que sufren este tipo de fobia específica.

Las habilidades de afrontamiento se enseñan en el grupo de DBT, que dura unos 6 meses y puede tener un número de personas (dependiendo de cuántas se unan al grupo). 

  1. La media sonrisa es el primer módulo de la DBT. Es una técnica que se utiliza con pacientes que están angustiados por sus pensamientos irracionales. La técnica se conoce como «media sonrisa» porque primero se aconseja a la persona que piense en el estímulo que le da miedo o le molesta, y mientras lo hace se le dice que levante las comisuras de los labios sonriendo sutilmente. La sonrisa no es lo que le ayudará a uno a deshacerse de esos pensamientos desagradables, sino la capacidad de la persona de limitarse a pensar en esos pensamientos mientras sonríe a medias.
  2. Mindfulness, el segundo módulo, es otra técnica utilizada en los grupos de DBT que ayuda al individuo a deshacerse de esos pensamientos negativos. Se dice a los individuos que se centren en el presente y estén atentos a lo que ocurre a su alrededor en ese momento. Esto ayuda a romper el vínculo entre su mente y cualquier pensamiento negativo que pueda surgir en ese momento. Por ejemplo, se le dice a una persona que se concentre en su respiración o en el sonido del viento a su alrededor, haciendo uso de su sentido auditivo.  Se permite a las personas tomar decisiones sabias y racionales y actuar de inmediato, en lugar de dejarse capturar por pensamientos emocionalmente destructivos que podrían empeorar la situación. Las habilidades de aceptación de la realidad también se aprenden bajo este modelo para que las personas acepten plenamente la realidad y posteriormente hagan planes sobre cómo abordar el problema.

Yoga/Meditación 

No son solo una de las muchas terapias de tratamiento utilizadas para la ambulofobia, sino que son una de las formas más comunes de relajación utilizadas por muchas personas.

El yoga tiende a estimular el estado meditativo de la mente mientras la persona está en una postura de yoga particular.

A través del yoga/la meditación, la mente se desvía hacia algo más productivo y tranquilo, lo que permite a la persona escapar de los pensamientos negativos que causan angustia.

De entre los diversos tipos de yoga, uno puede beneficiarse de cualquier tipo/postura de yoga que le guste. El hatha yoga es uno de los diferentes tipos de yoga.

Las técnicas de respiración o las imágenes que uno crea mientras está en una postura de yoga son los verdaderos factores que hacen que la persona se sienta menos ansiosa y desvíe su mente, lejos de los pensamientos sobre sus estímulos de miedo. 

Terapia farmacológica 

Los fármacos se utilizan para reducir los síntomas físicos causados por la ambulofobia.

La eficacia de los fármacos es muy rápida, ya que empiezan a mostrar progresos en la salud de los pacientes al menos dos semanas después de la toma del medicamento. 

Este tipo de tratamiento biológico suele ser más eficaz si la causa de la fobia es únicamente genética.

Sin embargo, estos fármacos/medicamentos no deben tomarse sin prescripción o consulta médica. 

Tanto si la causa de la ambulofobia, como de cualquier otro tipo de fobia específica, es genética, ambiental o ambas, la mejor y más efectiva forma de tratarlas es utilizando una combinación de ambos tratamientos biológicos (medicamentos) con el tratamiento cognitivo (por ejemplo TCC/terapia de exposición).