diciembre 3, 2022
Farmacofobia Miedo A Tomar Medicamentos

Farmacofobia: Miedo A Tomar Medicamentos

En el nivel actual de la ciencia médica, se han encontrado medicamentos para casi todas las enfermedades. Ayudan a tratar enfermedades graves como la tuberculosis, las úlceras, el cáncer (en una fase temprana), e incluso puedes librarte de un resfriado en un par de días gracias a la medicación. Sin embargo, hay personas que no sólo no se fían de los medicamentos, las vacunas y las inoculaciones, sino que tienen pánico a la atención médica. Conozcamos cómo se llama el miedo a la medicina, por qué se produce y cómo afrontarlo.

Qué es la farmacofobia

¿Qué es la farmacofobia? Es el nombre que recibe el miedo a la medicación. La farmacofobia es un miedo irracional a tragar pastillas y tomar otros medicamentos. El miedo suele estar causado por prejuicios u otras fobias. La fobia es más frecuente en la infancia, la adolescencia y la vejez.

Dependiendo del curso de la fobia, las personas tienen miedo a un tipo específico de medicación (inyecciones, píldoras, jarabes, cápsulas, etc.) o a todas las formas y tipos de medicación. Algunas personas se sienten mal incluso cuando la otra persona está tomando una pastilla o está a punto de ingerir otro medicamento. Si el trastorno es leve, la persona tiene miedo a un solo tipo de medicación, como las pastillas. Este tipo de miedo puede tratarse fácil y rápidamente.

¡Esto es interesante! A veces, la farmacofobia se clasifica como quimiofobia, es decir, el miedo a cualquier compuesto químico. La quimio fóbica tienen miedo no solo de las píldoras, sino también de los cosméticos y los productos químicos del hogar.

Manifestación de la farmacofobia

Los farmacófobos no pueden explicar su aversión a los medicamentos. Dicen que son compuestos químicos nocivos, que tomarlos no es natural y que solo perjudican al organismo. Rara vez admiten que tienen una fobia y más bien la citan como parte de su ideología o creencias.

Se considera que los signos clínicos son los siguientes:

  • un rechazo total a la medicación;
  • miedo a una forma particular de medicación, por ejemplo, una persona tiene miedo a las inyecciones, pero tragar una píldora no le provoca ansiedad;
  • miedo a tomar una nueva medicación (acepta la medicación conocida con tranquilidad)
  • rechazo total de la atención médica (solo acepta la medicina popular).

Los pacientes prefieren dedicarse a la prevención de enfermedades para excluir la posibilidad de enfermar y acudir al médico. Si una persona cae enferma, puede soportar dolores, altas temperaturas y otras molestias durante mucho tiempo.

Farmacofobia Miedo A Tomar Medicamentos

Manifestaciones mentales y emocionales

La farmacofobia se desarrolla lentamente, durante mucho tiempo es asintomática. Como señalan los propios pacientes, el primer signo es la expectativa de efectos secundarios por la toma de medicamentos. Pronto, la persona comienza a sentir un deterioro real, y la ansiedad aumenta. En fases avanzadas, la visión de un paquete de pastillas puede provocar un ataque de pánico.

El principal signo de la farmacofobia es el rechazo a la medicación. Los pacientes dan preferencia a la medicina alternativa, las dietas, el ayuno, las decocciones, las lociones, etc. Algunos farmacófobos acuden a los médicos para obtener un diagnóstico, pero no compran los medicamentos que les recetan.

¡Esto es importante! Los farmacófobos creen que el cuerpo humano tiene un poder ilimitado y, por lo tanto, cualquier enfermedad será superada por el propio cuerpo y luego se recuperará.

Manifestaciones físicas de la farmacofobia

Los síntomas somáticos se manifiestan cuando la persona se encuentra con el objeto del miedo, pero en fases avanzadas de la enfermedad pueden aparecer con sólo pensar en el medicamento.

Que se refiere a las manifestaciones físicas de la farmacofobia:

  • temblores y congelación de las extremidades;
  • temblando;
  • presión sanguínea elevada;
  • Falta de aliento;
  • dolor de cabeza;
  • mareos;
  • palpitaciones;
  • sudoración excesiva;
  • escalofríos;
  • desorientación.

En los ataques de pánico hay muchos síntomas somáticos a la vez. La persona tiene dificultad para respirar, se siente irreal y se siente mareada. En esos momentos se teme volverse loco o morir.

Es importante tener en cuenta que el pánico puede producirse en la farmacia, en el hospital, en casa, al ver los anuncios de medicamentos o cuando una persona necesita tomarlos. También puede ocurrir después de tomar el medicamento. Durante un ataque de pánico, el farmacófobo intentará alejarse del edificio que le da miedo o deshacerse de la medicación lo antes posible. En un ataque de rabia pueden empujar al médico, tirar la medicación o destrozar la estantería de los medicamentos.

Causas de ocurrencia de Farmacofobia

Podemos distinguir tres grupos de causas: factores externos (entorno, educación), experiencia personal, personalidad y rasgos de carácter. Veamos cada una de ellas con más detalle.

Condiciones de crianza

La aparición de la farmacofobia en la infancia se debe a los costes de la crianza, por ejemplo, los padres amenazaban y castigaban al niño para que tomara medicamentos o visitara a los médicos. O bien han recibido un tratamiento incorrecto durante mucho tiempo, lo que ha provocado el empeoramiento de la enfermedad. O puede que el niño simplemente esté copiando los miedos de los padres, las actitudes hacia los médicos y la medicación.

Un niño puede asustarse por el olor, el sabor o el tamaño del medicamento. Por ejemplo, si un niño casi se ahoga con una pastilla, puede tener miedo de tomar pastillas en el futuro. O puede que aún recuerden el sabor desagradable del medicamento.

La fobia también puede basarse en asociaciones indirectas, por ejemplo, si un niño ha estado enfermo durante mucho tiempo y, por tanto, no puede salir con sus amigos. En este caso, el miedo a la medicación se relaciona con el miedo a enfermar y a estar solo.

Esto es importante: palabras aterradoras como «si no te pones un sombrero, te pondrás enfermo y tendrás que tomar medicamentos» también pueden provocar una fobia.

Experiencias personales negativas

El miedo a tragar pastillas suele surgir debido a experiencias personales negativas, por ejemplo, una persona que se enfrenta a una alergia a los medicamentos, sufrió mucho por ello. O la persona ha recibido un tratamiento incorrecto, que ha agravado la enfermedad. En este caso, el miedo a la medicación está relacionado con el miedo a la muerte, el miedo a enfermar.

Otra posible causa por experiencia personal es la intoxicación por drogas a través de la medicación indiscriminada, la automedicación. Los efectos secundarios, la sobredosis, las complicaciones del curso de la enfermedad son manifestaciones que pueden inspirar desconfianza en todos los medicamentos. En este caso, la persona niega la responsabilidad, los errores personales y culpa a la medicina.

El desarrollo de la fobia puede ser desencadenado por un recuerdo traumático de la muerte o el deterioro de un ser querido debido a un tratamiento inadecuado, las alergias y sus consecuencias, o los efectos secundarios de la medicación. Para quienes son sugestionables, basta con escuchar la historia de otra persona sobre los daños de los medicamentos o ver un informe en los medios de comunicación. Por ejemplo, un informe sobre medicamentos falsificados.

¡Importante! En algunos casos, el miedo a los medicamentos está causado por un intento fallido de suicidio con pastillas. Si la persona es capaz de sobrevivir, temiendo por su vida, puede desarrollar una aversión persistente a la medicación, un miedo a ella.

El carácter y sus peculiaridades

Las personas con un determinado tipo de carácter están en riesgo. Se caracterizan por la sensibilidad, la desconfianza, la inestabilidad de la psique. Estas personas tienden a creer las noticias impactantes de Internet, la televisión y los periódicos. No tienen la costumbre de contrastar la información y analizar lo que han oído. Por lo tanto, cualquier historia sobre un tratamiento fallido puede convertirlos en farmacófobos empedernidos.

Tres etapas en el desarrollo del miedo a las pastillas

El desarrollo de la fobia y los síntomas se produce en tres etapas:

  1. Al principio, el miedo surge solo al tomar la medicación.
  2. En la siguiente etapa, surge la ansiedad ante la idea de tener que tomar la medicación.
  3. En la tercera etapa, la ansiedad está siempre presente y se agrava al pensar en tomar la medicación (rozando el miedo a enfermar) o al tener que tomarla. Estos pensamientos se vuelven intrusivos.

Suele haber una retirada gradual de la medicación. Por ejemplo, una persona primero se retira de un medicamento, luego de un grupo de medicamentos y después de todos los medicamentos.

Retirada de la medicación

La gente tiene muchas excusas para explicar su actitud hacia la medicación. He aquí cinco creencias populares, excusas de los farmacófobos y su exposición.

Los medicamentos son química y la química es veneno

Sí, los medicamentos son productos químicos. Pero al fin y al cabo, el cuerpo humano también es un conjunto de reacciones químicas, de sustancias. Los ingredientes activos de los medicamentos se eligen por una razón, bloquean las reacciones químicas no deseadas en el cuerpo y estimulan las reacciones deseadas. Inhiben la producción de ciertas sustancias y estimulan la de otras. Por eso se recetan medicamentos, porque el equilibrio químico del organismo sufre cambios indeseables en el momento de la enfermedad.

Por ejemplo, el tracto gastrointestinal humano tiene originalmente un conjunto de bacterias beneficiosas y perjudiciales, y durante la infección el equilibrio se altera a favor de las bacterias malas. Para restablecer el equilibrio, el médico prescribe un medicamento que contiene bacterias activas similares a las que viven en el tracto gastrointestinal.

¡Es importante! Los medicamentos son productos químicos. Pero solo se convierten en veneno si se utilizan incorrectamente. Si el médico ha elegido el medicamento, también ha prescrito el régimen, la dosis y el curso, no habrá ningún daño.

Es mejor utilizar hierbas medicinales y homeopatía que tomar medicamentos

Los remedios herbales y homeopáticos se venden sin receta, lo que significa que no hay que ir al médico para comprarlos. Esto es lo que atrae a la mayoría de la gente. Además, muchas personas consideran que los remedios a base de hierbas son inofensivos. De hecho, cualquier producto, incluso los de origen vegetal, puede ser alérgico. E incluso cualquier hierba tiene una serie de indicaciones y contraindicaciones. Por ejemplo, el ajenjo, el enebro y la ortiga tienen un impacto negativo en la salud de la mujer embarazada y del feto.

En cuanto a la homeopatía, se basa en el efecto placebo. Esto significa que estos medicamentos solo ayudan a las personas sugestionables. Otros pacientes no notarán ningún efecto, ni positivo ni negativo.

¡Es importante! Los remedios populares también tienen contraindicaciones y posibles complicaciones. Incluso con estos tratamientos es necesaria una consulta médica.

Farmacofobia Miedo A Tomar Medicamentos

No puedo tomar medicamentos, soy alérgico a ellos

Una respuesta sensata, pero es importante entender que las alergias son a una sustancia o grupo de sustancias específicas, no a todos los medicamentos. Un especialista competente siempre encontrará la mejor solución y un medicamento análogo.

No hay necesidad de medicación, el cuerpo es capaz de curarse a sí mismo

Algunas enfermedades pueden tratarse cambiando el modo de vida, la dieta. Por ejemplo, en el caso de la pancreatitis, una dieta especial puede ayudar. Pero hay algunas enfermedades que solo empeoran si no se tratan. Por ejemplo, la diabetes puede conducir a un coma insulínico, la hipertensión – a un accidente cerebrovascular.

Todos los medicamentos tienen una larga lista de efectos secundarios

Es importante prestar atención a la frecuencia de los efectos secundarios. Las instrucciones lo dicen todo, incluso si un síntoma se presenta en una persona entre unos pocos miles. La mayoría de las reacciones adversas son raras y muy poco frecuentes.

Cómo deshacerse del miedo a los medicamentos

Es importante acudir a un médico lo antes posible. La fobia puede tratarse bien, sobre todo en sus primeras fases. El pronóstico depende del deseo y la actividad del paciente, el momento del inicio del tratamiento, las peculiaridades de la enfermedad. El principal método de tratamiento es la psicoterapia. Los métodos auxiliares son de autoayuda.

Apenas se recurre a la medicación, porque esto es lo que asusta al cliente. Por lo tanto, es importante iniciar el tratamiento lo antes posible, siempre que la psique pueda prescindir de los bloqueadores químicos. Pero si el paciente admite el uso de remedios populares, se pueden recomendar decocciones calmantes de manzanilla, melisa, agripalma, hierba de San Juan. Además, se puede prescribir fisioterapia y masaje como alternativa a la medicación.

Psicoterapia

Se utilizan técnicas de psicoterapia como la psicoterapia cognitivo-conductual y la exposición al miedo. En el primer caso, el terapeuta ayuda al cliente a identificar las causas del miedo y las actitudes negativas, tras lo cual el cliente y el psicólogo eligen nuevos modos de respuesta y crean nuevas actitudes. Al mismo tiempo, el cliente aprende técnicas de autorregulación.

La exposición del miedo implica un acercamiento gradual al objeto aterrador. Por ejemplo, el paciente primero mira una imagen de inyecciones o pastillas, luego observa a otras personas que las toman, después toca el envase y lo estudia, luego va a la farmacia, etc. Entonces el paciente se supera y compra la medicación y la lleva consigo, por ejemplo, durante 24 horas. Al final de la terapia, el cliente tiene que tomar una píldora, por ejemplo, una vitamina. En cada etapa, el cliente está acompañado por un psicólogo, que le recuerda las técnicas de autorregulación y está dispuesto a ayudarle si la situación se le va de las manos.

Esto es importante: se utilizan ambos métodos para obtener el mejor resultado. En primer lugar, se utiliza la psicoterapia cognitivo-conductual, seguida de la exposición al miedo.

Autoayuda

El autotratamiento ayuda en las primeras etapas de la fobia y como complemento en el tratamiento de las etapas restantes. Para que el tratamiento tenga éxito, necesitas el apoyo de un ser querido.

¿Cómo superar la farmacofobia? El principal método de autoayuda consiste en aceptar gradualmente el miedo. Para ello, es necesario reconocerlo y aceptarlo. Es necesario convencerse de que la farmacofobia es peligrosa, puede provocar complicaciones de enfermedades, la muerte, si la persona enferma de algo grave. Por lo tanto, hay que luchar contra el miedo.

Si está acostumbrado a utilizar decocciones, infusiones, debería empezar por buscar sus análogos en comprimidos. Por ejemplo, la valeriana se vende en comprimidos. O puedes pedir a tu médico un complejo vitamínico-mineral y empezar a tomarlo. O puede comprar sus propias tabletas de ácido ascórbico.

Puedes intentar utilizar el método del placebo, preparar un «blanco». Compre cápsulas de gelatina vacías, en lo posible similares a las tabletas. Poner en ellos cualquier caramelo, pieza de fruta u otra cosa. Haz varias «píldoras» y ponlas en un frasco de medicamentos. Toma el chupete todos los días a la misma hora.

Paralelamente, es importante trabajar las emociones. Debes aprender a autocontrolarte y aumentar la tolerancia al estrés de tu cuerpo. El deporte, la marcha, la bicicleta, la natación, la meditación y los ejercicios de respiración pueden ayudar.

Consecuencias de la farmacofobia

Sin tratamiento, la fobia progresará y el bienestar general del paciente se deteriorará. Al rechazar la medicación, la persona pone en peligro su salud. Si el farmacófobos necesita urgentemente un tratamiento, una intervención quirúrgica, una vía intravenosa u otra forma de atención médica, el resultado puede ser fatal.

Si el paciente tiene hijos o adultos dependientes, está poniendo en peligro sus vidas. Porque nunca dará la medicina él mismo, la comprará, llamará a los médicos y dejará que ellos hagan algo. Los padres farmacófobos no vacunan a sus hijos, lo que conlleva problemas de salud tempranos para estos últimos.

La mayoría de los medicamentos modernos pueden ser tomados por las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia. Pero si una madre sufre de farmacofobia, rechazará el tratamiento. Al hacerlo, pondrá en peligro su vida y la del bebé.