julio 13, 2024
Brontofobia

Brontofobia – Miedo A Las Tormentas Eléctricas

Todo el mundo ha experimentado una inexplicable sensación de malestar cuando se acerca una tormenta. Algunas personas exageran mucho su peligro, y entonces el miedo se convierte gradualmente en una fobia. Para iniciar el tratamiento, es necesario comprender la enfermedad y sus causas.

¿Qué es Brontofobia?

Muchas personas desarrollan un miedo a las tormentas por un sentido de autoconservación. Pero a veces el miedo a los rayos y truenos conduce a un trastorno de ansiedad. Una persona experimenta terror de pánico y pierde los nervios. Quiere esconderse, arrastrarse al rincón más lejano. Este miedo patológico a los truenos se llama brontofobia.

Personas de todas las edades son susceptibles de sufrir esta manifestación morbosa. Algunas personas pueden tener brontofobia estrechamente entrelazada con otras fobias:

  • astrapofobia: el terror causado por un destello repentino de luz que atraviesa las nubes;
  • tonitrofobia: miedo al pánico a los truenos;
  • ombrofobia: miedo a quedar atrapado por la lluvia debido al contacto con las gotas o los aguaceros;
  • ligirofobia: miedo a cualquier sonido fuerte y amenazante, en este caso el trueno;
  • fonofobia: miedo a los sonidos fuertes.
Brontofobia

Causas de Brontofobia

Las razones pueden estar en las creencias, la genética o los traumas mentales relacionados con el fenómeno natural.

  • Algunas personas ven las tormentas como la ira de Dios y el castigo celestial. Las creencias populares dicen que el rayo cae sobre una persona que ha caído en el pecado.
  • El miedo puede transmitirse genéticamente. La gente tiene una tendencia inherente a querer esconderse del mal tiempo, para ponerse a salvo.
  • El sentimiento de la propia vulnerabilidad ante el poder de la naturaleza, el miedo irracional del hombre surgen ante la imposibilidad de predecir las consecuencias de un fenómeno natural no del todo ordinario. Un hombre experimenta un terror desbordante al ver las nubes oscuras que anuncian la proximidad de una tormenta.
  • Algunas personas tienen miedo de los rayos globulares. Hay pruebas de misteriosas bolas de fuego que se mueven caóticamente y son capaces de atravesar ventanas abiertas y matar a cualquier persona que se encuentre en medio de ellas.
  • Las personas impulsivas tienen miedo de ser víctimas de un rayo. Han oído hablar de personas muertas o afectadas por catástrofes naturales que se encuentran en el lugar equivocado.
  • Les afecta negativamente ver reportajes y películas que se basan en los efectos destructivos de diversos fenómenos naturales.
  • Las experiencias personales negativas pueden estar relacionadas con la caída de un rayo en una vivienda y su incendio. Es posible que una persona haya tenido que pasar miedo por la caída repentina de un rayo durante su estancia en el bosque.
  • Los niños suelen captar la intensa ansiedad de sus padres y también experimentan miedo cuando aparecen las nubes de tormenta.
  • Los amantes de los animales sucumben a la ansiedad cuando ven a sus mascotas escabullirse a un rincón apartado cuando se acerca una tormenta.

Síntomas

Los enfermos brontofóbicos pueden tener síntomas específicos.

  • Experimentan un terror abrumador al ver las tomas de corriente, creyendo erróneamente que un rayo puede matar a una persona a través de ellas. Tienen miedo de cualquier contacto con los aparatos. No tocan los objetos metálicos.
  • Algunas personas, en el período previo a una tormenta, desarrollan un miedo a estar al aire libre, así como un miedo a permanecer en la casa de otra persona. Las personas asustadas suelen taparse los ojos y los oídos con las manos.
  • En casos graves, las personas con miedo a las tormentas se comportan de forma extraña: construyen refugios y búnkeres contra tormentas, o compran una casa privada con una cámara subterránea en la que pueden esconderse durante las tormentas. Tienen miedo de salir de casa. Si una tormenta les pilla fuera, entran en pánico y se ponen histéricos.
  • La ansiedad previsora empuja a una persona a estudiar a fondo la previsión meteorológica a diario. El hombre del tiempo no se pierde ni un solo programa de televisión con un informe meteorológico, examina escrupulosamente todas las páginas web sobre el tiempo, intenta observar el comportamiento de los animales y no olvida los presagios populares.

Síntomas fisiológicos de Brontofobia:

  • calambres en el estómago;
  • escalofríos;
  • temblores;
  • taquicardia;
  • disminución de la temperatura corporal;
  • migraña;
  • la falta de oxígeno;
  • respiración rápida;
  • aumento de la sudoración.

Una vez que la tormenta eléctrica ha terminado, los síntomas desaparecen sin dejar rastro hasta la siguiente ocurrencia.

Brontofobia

Formas de tratarlo

Los padres deben esforzarse por evitar que el miedo de los niños a las tormentas eléctricas se convierta en una fobia. Los temores de un niño pueden conducir a una enfermedad mental grave y a la tartamudez. Se debe mostrar una conducta tranquila con todas las miradas. El niño no debe ser regañado, y mucho menos avergonzado. Debes abrazar a tu hijo, tranquilizarlo y apoyarlo.

No dejes de hablarle al pequeño de este singular fenómeno natural y cuéntale de dónde vienen los rayos y los truenos. Debes vencer el miedo a los truenos de forma lúdica. Puedes imitar el fuerte trueno con la ayuda de tapas de ollas y globos que estallan. Ríete mientras lo haces.

La terapia de los cuentos de hadas es eficaz. Enseña a los niños a reaccionar adecuadamente ante el sonido de los truenos. Durante una tormenta, puedes jugar a los juegos favoritos de tu hijo.

Un profesional cualificado puede realizar un diagnóstico completo y distinguir entre el miedo habitual al mal tiempo y el miedo anormal. La ansiedad se evalúa mediante la escala de Zang o Beck. Si es necesario, se evalúa el estado mental de la persona con otros métodos.

No es raro que una persona supere la fobia por sí misma. Para ello, es necesario crear unas condiciones cómodas para uno mismo durante la tormenta y pasar a las actividades favoritas. Se puede escuchar música alta, ver películas, hacer ejercicios de respiración relajantes y hacer algunos ejercicios físicos. Son útiles los baños relajantes, las infusiones, la agripalma y la tintura de valeriana.

Las cortinas bien cerradas pueden hacer que una persona se sienta segura. Es aconsejable estar cerca de los seres queridos, que siempre le proporcionarán el apoyo necesario.

Si la situación se le va de las manos, debe buscar la ayuda de un especialista.

Un psicoterapeuta puede identificar la causa de la fobia, asesorar al paciente y prescribir un tratamiento integral. También puede recomendar medicamentos. Los antidepresivos previenen la aparición de la depresión grave. Los tranquilizantes eliminan los síntomas vegetativos y conductuales del pánico, alivian la tensión nerviosa y reducen la aparición del miedo.

Para el síndrome de histeria, se suelen recetar fármacos neurolépticos. Además, se lleva a cabo una terapia de apoyo general.

Esta fobia se adapta bien a la psicoterapia. La psicoterapia individual se basa en la identificación de los factores desencadenantes del trastorno y en el desarrollo de formas constructivas de afrontar la situación. Los cursos de formación en clases colectivas contribuyen a la adquisición de habilidades de autocontrol total durante una tormenta.

Las sesiones hipnóticas no son malas. Una persona es puesta en trance durante algún tiempo. Los pensamientos temerosos son expulsados de la conciencia.

Surge la creencia de que una tormenta no siempre está cargada de consecuencias nefastas. Este método es adecuado para personas que toleran bien la hipnosis. El hipnotizador ayuda a corregir la psique.

Al finalizar la sesión de hipnosis, el miedo a los rayos y truenos se disipará y la fobia será sustituida por pensamientos positivos:

  • no hay una reacción repentina a la aproximación de una tormenta;
  • el cliente entiende claramente que los rayos son beneficiosos para la naturaleza y que no hay nada que temer de los truenos;
  • el bienestar mental se restablece gradualmente;
  • la percepción de la tormenta como un fenómeno aterrador desaparece;
  • la percepción del miedo se recupera gradualmente; los efectos aterradores de la tormenta se desvanecen; el miedo se libera.

Los conocimientos básicos pueden ayudarle a sobrevivir mentalmente a la tormenta. Debe mantenerse alejado de aguas abiertas, árboles altos y líneas eléctricas, y apagar el teléfono móvil.

Cuando se encuentre en una zona completamente abierta, la persona debe encontrar un hueco, arrodillarse y tumbarse boca abajo con las manos alrededor de la nuca.